Cuando cerramos Windows se guarda toda la configuración establecida (como la situación de los iconos y otros aspectos).
Para evitar que se guarden estas modificaciones, podemos modificar el sistema para que no lo realice. Para ello tendremos que modificar el registro de Windows.
Inicio >; Ejecutar escribimos regedit y pulsamos sobre Aceptar.
Navegamos hasta la clave: HKEY_CURRENT_USER\Software\Microsoft\Windows\CurrentVersion\Policies\Explorer y creamos un nuevo valor DWORD llamado NoSaveSettings al que le damos el valor 1.
Para volver al estado anterior sustituimos el 1 por un 0